
Por una vez, el fútbol fue justo y la victoria en la final de la Copa de la UEFA fue para el que más lo mereció: el Zenit de San Petersburgo. Los rusos saltaron al City of Manchester decididos a llevar el título de campeón y jugaron para ello. Se hicieron con el esférico, desplegaron un juego ofensivo y acorralaron la portería de Alexander.
Al otro lado, por contra, un Rangers que desplegó su habitual juego rácano. Los escoceses repitieron el patrón de las semifinales ante la Fiorentina, pero en esta ocasión no les salió la jugada. Demasiado centrados en defender, los británicos se olvidaron del ataque y las escasas contras que les concedió el rival se diluyeron sin más en los metros finales.
El encuentro fue en todo momento para el conjunto entrenado por Dick Advocaat, que tuvo la primera ocasión de la noche cuando se llegaba el descanso. Pero fue incapaz de aprovechar una serie de córners que dieron vida a su rival. Impacientes por la llegada del gol, el Zenit descuidó su defensa y eso permitió a los escoceses optar al gol en la reanudación.
Una triple ocasión forzada por Darcheville, el mejor en labores ofensivas del cuadro escocés, a punto estuvo de dar la sorpresa. Reclamaron penalti, pero el colegiado, demasiado permisivo durante los 90 minutos, no quiso complicarse la vida y pasó por alto unas manos en el área rusa. Segundos después, Denisov abría el marcador tras un pase milimétrico de Arshavin, que rompió la cintura de dos defensas rivales.
Los escoceses movieron entonces el banquillo y entró al campo Nacho Novo. El español tuvo el empate en sus botas en el minuto 90, pero su remate se marchó demasiado alto, desperdiciando la única ocasión para hacer subir el 1 a 1 en el luminoso. El fallo desesperó al equipo y uno de los pocos fallos defensivos de los escoceses permitió a Zyrianov sentenciar el encuentro en el minuto 93 con un histórico 2 a 0.
Histórico porque con esta victoria, el Zenit conquista el segundo título continental del fútbol ruso tras la victoria, ahora hace tres años, del CSKA de Moscú en esta misma competición. Del descenso en liga a la gloria europea de un Zenit que dejó sin su trebol a un Rangers que, este año, no ha tenido rival en Escocia.
Dos filosofías en el tapete
Culminación del atrevido
razonar. Los rusos defendieron de la mejor de las formas. Teniendo el balón en sus regazo y precipitando a un Rangers fuera de sitio. Smith tiró de Novo a cuarto de hora del final. El gallego no arregló la situación. No es sobrehumano.
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